Tuesday, July 28, 2009

¡Vamos Perú! – Es solo una Batalla

Bagua, Sicuani y Andahuaylas, un recto y dos jabs, groguis y listos para tirar la toalla. ¡Qué papelón!

Hace poco estábamos en uno de nuestros mejores momentos, la confianza de los peruanos en su futuro individual, familiar y empresarial crecía y se expresaba en acciones concretas. Cada día invertíamos más, en mega-proyectos y moto-taxis, la economía crecía y se reducía la pobreza. Todos sabemos del progreso logrado durante los últimos años en el Perú urbano, costa, sierra, selva, y en la costa rural.

Pero no era así en la sierra y selva rurales, donde no hay presencia de Estado ni Mercado.

Sin sensibilidad por semejante déficit, y sabiendo que se jugaban partidas simultaneas de ajedrez político, el gobierno y demás dirigencias políticas dejaron descubiertos nuestros flancos débiles, no desarrollaron, ni recogieron de la sociedad civil, agendas ofensivas para vencer la pobreza dura.

Se continuó con el asistencialismo, que no enciende la chispa de entusiasmo de las poblaciones excluidas por un cambio hacia la modernidad.

Da pena ver al gobierno bajar sus banderas de profundización del desarrollo; a la oposición ‘responsable’, incendiar las praderas; el pesimismo que empieza a cundir entre inversionistas y ciudadanos ante la falta de liderazgo una clase dirigente sin ideas que permitan alumbrar el camino de las próximas batallas.

Más allá del potencial de crecimiento del Perú moderno, hoy tenemos como vencer la pobreza en la selva y sierra rural.

Para la selva, los libros de Antonio Brack Egg que explican el potencial de creación de empleo, que solo por la explotación racional de bosques y acuicultura podría llegar a 500,000 puestos permanentes. Aprovechemos la presencia de Brack en el gobierno para explicarles a nuestros jóvenes sobre sus posibilidades de desarrollo, sin que deban migrar o caer en las garras del narcotráfico o de taladores ilegales.

Para la sierra rural, SIERRA PRODUCTIVA es una propuesta de cambio sostenible de profundo impacto. Nació de abajo, de la visión y laboriosidad de una pequeña ONG y de la Federación Regional de Campesinos del Cusco. 30,000 familias alto-andinas ya salieron de la pobreza. Los pueblos demandan Sierra Productiva.

Este programa ha sido resistido por innumerables instancias del gobierno, ninguneado por la oposición ‘responsable’, y combatido por la izquierda tradicional.

¿Podemos permitirnos no tener una agenda ofensiva para terciar en los llamados conflictos sociales?

Contando con las capacidad para enfrentar los problemas más duros, no podemos dejarnos amilanar por quienes no tienen propuestas y pretenden imponer sus agendas políticas en nombre de los pobres que no representan.

Sigue siendo el mejor momento del Perú, Bagua, Sicuani y Andahuaylas deben servir para comprometer nuestra acción por construir un país exitoso e inclusivo.

Sunday, July 12, 2009

Garcia ‘El Nuevo’

Es indudable que el Presidente Garcia en su segundo régimen es otra persona. Ha evitado escrupulosamente los errores de su primer gobierno, dejando el verbo y la acción de las izquierdas latinoamericanas de los años 60. Hay que reconocer que las experiencias de cambio de la política internacional de las últimas décadas, con el advenimiento de las economías de mercado en los exitosos países asiáticos, de Europa del Este y de otros casos notorios de avance económico y social, han permitido que un hombre inteligente no navegue contra el sentido de la historia.

Así es que su prédica desde el gobierno se basa en la promoción del crecimiento económico, la inversión privada y la apertura de la economía, acompañada por y la tradicional propuesta de ampliación de los programas sociales asistencialistas. Los resultados no se han hecho esperar. El Perú que ya ha mantenido la misma dirección básica de importantes políticas económicas durante quince años, ha logrado, hasta antes de la crisis internacional, un muy aceptable ritmo de crecimiento con creación de empleo y reducción de la pobreza, asentado mayormente en las regiones.

Es indudable la transformación positiva del país, el crecimiento de los ingresos y del bienestar en el Perú urbano cubre las ciudades de la costa, sierra y selva. Además la costa rural ha sido incorporada al mercado con una dinámica muy interesante, que conlleva un buen nivel de inversión, creación de empleo y transferencia de tecnología. Hay que darse cuenta lo que significa que los hijos de los campesinos costeños tradicionales, trabajen en las faenas de campo, industria y servicios de los fundos modernos con tecnología de punta.

Pero hay un Perú que esta fuera de los circuitos de la modernidad, la sierra y la selva rurales; donde no hay presencia ni del Estado, ni del Mercado; y por supuesto, donde la visión y acción del Presidente Garcia y su gobierno, tampoco llega.

En la sierra y selva rurales está concentrada la mayor parte de nuestra pobreza dura. La verdad es que nunca hemos tenido ninguna propuesta seria que permita esperar la superación sostenida de la pobreza de estas regiones. Solo recientemente han aparecido propuestas concretas de superación permanente de la pobreza rural en la sierra y en la selva, con planteamientos de incremento de la productividad y sus consiguientes beneficios económicos, sociales e institucionales.

Estas propuestas son la de Sierra Productiva de los Yachachiq promovida por Carlos Paredes Gonzales, y los planteamientos de Antonio Brack Egg sobre el desarrollo sostenible de la selva, en que demuestra que solo con la explotación racional de los bosques y la acuicultura, se pueden generar más de medio millón de empleos permanentes.

Sierra Productiva ha adaptado al hábitat serrano 18 tecnologías, empezando por el riego por aspersión, y ha logrado inmensos saltos de productividad, permitiendo multiplicar los ingresos de las familias campesinas, que ahora consumen alimentos por el equivalente de S/. 500 mensuales y generan ingresos monetarios del orden de S/. 2,000 al mes, en predios de solo 1,000 metros. Pero hay algo que es aun muchísimo más importante, Sierra Productiva ha logrado la trasformación de hombres y mujeres en pobreza extrema, excluidos y sin esperanza, a ciudadanos llenos de autoestima, con conocimientos técnicos y productivos, con una inmensa confianza en sí mismos y en el futuro de sus familias.

Lo alucinante es que Sierra Productiva viene siendo saboteada por los políticos supuestamente más vinculados y preocupados por los temas de la pobreza, los de la izquierda, y por el gobierno, que ha evitado su apoyo efectivo con todo tipo de disculpas. Algo que cuesta trabajo entender, quien sabe si piensan que repartiendo dinero pueden lograr buenas fotos de reducción de la pobreza, sin importar que ésta sea sostenible, ya verá el próximo como hace.

Hay pues una inconsistencia en la evolución del pensamiento desarrollista del Presidente Garcia, que no llega a entender, ni a actuar en las áreas de exclusión, allá donde no está el Estado ni el Mercado, y donde más se necesitaba su nuevo liderazgo.

De Pizango su visión

El año pasado tuve la oportunidad de debatir con Alberto Pizango, el radical líder de Aidesep que pretende representar a todos los habitantes de nuestras selvas.

En dicho evento después de unas rondas descorazonadoras para el entendimiento racional del tema, de pronto el señor Pizango planteó la necesidad de tener una visión de desarrollo de la selva. Ni corto ni perezoso tomé el guante para ofrecer mi apoyo, solo para que el dirigente apurara su ‘visión’, ya preestablecida, diciendo: “mi visión es una selva sin concesiones forestales, petroleras o de gas”, cerrando cualquier opción de analisis y de dialogo sobre lo que podría ser una visión compartida del desarrollo de la selva peruana.

Sorprendentemente, otro panelista, el señor Glave de Desco, se sumó al planteamiento de Pizango.

Ante esta tozudez de los que se dicen representantes de nuestras selvas, no me quedo otra cosa que compartir con ellos y el público asistente, lo que hace algunos años comenté sobre lo que podría ser un cambio positivo en la selva, y sobre lo que, ahora, después de conocer y escuchar al señor Pizango, sería mi nueva y triste visión.

Entonces “Yo me imaginaba una selva donde en vez de tener aeropuertos clandestinos desde los que despegan avionetas cargadas de droga, tuviéramos una selva con grandes aeropuertos formales desde los que despegaran Jumbos cargados de los productos de nuestra acuicultura, como podría ser el Paiche, de deliciosa carne blanca y alto Omega 3”.

Pero después de escuchar a Pizango, comenté: “Si lamentablemente, el señor Pizango tuviera éxito en imponer su visión, yo vería en el futuro una selva poblada solo de ancianos, porque nuestros jóvenes selváticos habrían migrado, en búsqueda del bienestar, lejos de Pizango y cerca del mundo moderno que ellos merecen y desean para sus propias vidas”.

No nos dejemos engañar por los falsos representantes de los pueblos, nuestra gente ya aprendió que su futuro depende de su esfuerzo; que la modernidad, a pesar de sus costos, es mejor que la exclusión; saben que en el mundo de hoy se pueden producir todo tipo de bienes cuidando el medio ambiente y los derechos de las comunidades; saben que las ONG que apoyan a sus dirigentes no los van a mantener ni a darles una vida digna, ellas solo mantienen a sus ‘Felipillos’.

Nuestros jóvenes no quisieran migrar, ayudémoslos con mayor información y un mejor debate, para que ellos mismos puedan dirigir la creación de su propio futuro, en sus selvas, siendo al mismo tiempo, ciudadanos del mundo.

Thursday, January 15, 2009

Democracia y mercado a pesar de las limitaciones

La crisis financiera internacional ha generado una nueva burbuja, esta vez ideológica y política, con una verborragia antimercado que pretende hacernos pasar el brulote de que los sistemas económicos regimentados por iluminados intelectuales o burócratas son mejores que el mercado para el logro del bienestar general.
¿Son las evidentes y muy criticables fallas del mercado y del Estado las que han originado la crisis de marras, razón suficiente para renegar del primero? ¿Se puede abjurar del mercado a partir de la crisis del sistema financiero internacional, sin evaluar lo que la Economía de mercado ha producido desde 1980 en bienestar para centenas de millones de personas en todo el planeta?
Como dice el afamado sociólogo norteamericano Michael Walzer, los políticos mentirosos, que ofrecen lo que no pueden cumplir, que comprometen sus principios, o la corrupción, "evidentes fallas, no constituyen un argumento contra la democracia".
A la humanidad le ha tomado siglos construir sus dos instituciones primordiales: la democracia y el mercado; ambos han acentuado su positiva influencia en el mundo desde los años 80. La democracia, extendiendo su vigencia como lo explica Francisco Miró Quesada Rada en su columna "La ola de Huntington". El mercado, reduciendo la pobreza global del 52,2% en 1981 a 25,7% en el 2005; o de 1.913 millones de personas en 1981 a 1.400 millones en el 2005, medido sobre la base de ingresos menores a US$1,25 por día, según la publicación de agosto pasado de Shaohua Chen y Martin Ravallion del Banco Mundial.
En América Latina no lo sentimos así porque nuestra performance está muy por debajo de la global. Según la misma referencia, mientras la pobreza mundial se redujo en 51%, la nuestra lo hizo solo en 33%, siendo Latinoamérica una de las regiones de mayor potencial de desarrollo del planeta.
La razón de nuestro atraso relativo es justamente la debilidad de nuestras democracias y de nuestros mercados. En el caso peruano, hasta hace pocos años nuestros izquierdistas no creían en la democracia, y hasta ahora no creen en el mercado. Qué pena que esta crisis les robe la oportunidad de evolucionar hacia el pensamiento prevaleciente en el Asia y Europa del Este.
Pero si los predicadores del antimercado en el Perú creen que representan el sentir popular, están muy equivocados; pues mientras nuestros políticos e intelectuales de izquierda defendían sus espacios de influencia, nuestro pueblo estaba luchando por sobrevivir de la paradójica asfixia y ausencia del Estado, creando sus propios mercados. Mercados de los que no solo tuvimos el colchón social para superar el estancamiento, sino también la movilidad social que ha encumbrado a muchos de nuestros empresarios emergentes a la cúspide de la economía.
En cuanto a la pobreza dura, la de la sierra rural, décadas de asistencialismo no han logrado ningún cambio significativo. En el nuevo Perú, que buena parte de nuestra clase dirigente no ve, desde la sociedad civil, una pequeña ONG, el IAA, dirigida por un inteligente ex líder izquierdista, don Carlos Paredes Gonzales, y la Federación Regional de Campesinos del Cusco, otrora gremio radical, han producido una revolución productiva que ya sacó de la pobreza a 30.000 familias campesinas altoandinas y minifundistas. Ellos supieron pasar de la protesta a la propuesta, y del lenguaje de la reivindicación al de la productividad.
Sierra Productiva, recién descubierta por el Estado, es el mejor ejemplo de un programa efectivamente inclusivo, que alienta el acceso de los pobres a la economía de mercado mediante el aumento de productividad de los oficios tradicionales.
Lo logra adaptando tecnologías conocidas, con un proceso de cambio generado por el propio sujeto de cambio, aumentando sustancialmente la productividad del minifundio andino, con impactos profundos y múltiples en lo económico y social, a bajos costos y con cofinanciamiento de las familias campesinas, y que produce sus resultados en el cortísimo plazo.
Para salir de la pobreza necesitamos más y mejor democracia y mercado.

Sunday, October 26, 2008

¿Crisis financiera y crisis de liderazgo?

Publicado en El Comercio, Lima 22/10/2008
La crisis financiera se ha agravado por graves fallas de liderazgo entre los políticos estadounidenses y europeos. El juego político y la demora de los congresistas estadounidenses en aprobar el paquete de Paulson, así como la demora de los líderes europeos en reconocer que eran parte de la crisis, ha permitido que la crisis de solvencia se convierta en una profunda crisis de confianza que amenaza al conjunto de la humanidad.
Lo que está en juego es el crédito, que es el aceite que engrasa la maquinaria económica del sector real, donde están las grandes compañías, pero también las mypes y los ciudadanos; donde está la generación de empleo y los tributos con que se redistribuye a los pobres.

Algunos creen que no hay riesgo de contagio de la crisis al sector real. Otros pensaban que no se extendería a otros países. Muchos plantean que el fuego divino destruya Sodoma y Gomorra para castigar a los pecadores por sus excesos, sin importarles las consecuencias en los más pobres.

El problema es de solvencia, las pérdidas de los créditos 'subprime' han erosionado el capital de los bancos que se habían sobrepalanqueado hasta 40 a 1, e inclusive 70 a 1. Luego, el mercado les ha retirado su confianza, deprimiendo sus acciones y valores. La pérdida de confianza se va extendiendo así de una a otra institución, llevando al sistema en su conjunto a una parálisis generalizada y a la desaparición del crédito.

Una empresa palanqueada 40 a 1 (bancos de inversión), con la pérdida del 2,5% del valor de sus activos, puede perder todo su patrimonio. El problema no ha sido el uso de derivados, sino el abuso del instrumento para ocultar deficiencias de capital que jamás se debieron permitir.

La crisis actual ha tomado proporciones inmensas, así se logre contener, sus efectos van a dar la vuelta por el globo, presentándonos un escenario complicado para los próximos años.

¿Qué hacer en el Perú? Apoyar a nuestro sector financiero. La crisis llegará al Perú con menores presiones inflacionarias que hace unos meses, pero con menor crédito internacional, menor disponibilidad de inversión y menores exportaciones, fuerzas difíciles de contrarrestar; pero lo que sí tenemos que evitar es, que ante la incertidumbre internacional y a la falta de claridad y coordinación de nuestras políticas monetarias y fiscales, los bancos vayan cortando el crédito local, mediante acciones individuales de prudencia, que colectivamente causen un innecesario daño al sector real y finalmente a los propios bancos.

Preservar en lo posible el crecimiento económico, única forma de vencer la pobreza. Tenemos que pasar a actuar como un país emergente y no como uno de la periferia, ni como socio del club de pobres latinoamericanos. Tenemos que mejorar el clima de inversión, promover la competitividad, desarrollar nuestras infraestructuras internas, emprender de una vez la revolución educativa, la reforma del sistema judicial y el acceso de los pobres a la economía de mercado, buscando el aumento de productividad de los oficios tradicionales, como lo demuestra Sierra Productiva.

Formular y compartir una visión positiva de futuro que nos permita unir esfuerzos y entender y asumir los escollos del camino al bienestar común.

A la crisis, luces y liderazgo. Con todas sus dificultades, el mundo de nuestro tiempo permite que continuemos fortaleciendo nuestro camino a la modernidad y la prosperidad.

Wednesday, October 01, 2008

Economía de Mercado y Bienestar General alrededor del Mundo

Publicado en El Comercio, Lima, 30 de setiembre, 2008.
En medio de una coyuntura sumamente difícil para el conjunto de la humanidad, permítanme destacar aspectos positivos de carácter estructural que están generando bienestar.

“70 millones de personas entran cada año a la clase media”.
“Esto continuará por los próximos 20 años”.
“Hacia el 2030 serán 90 millones de personas las que accedan a la clase media, cada año”.
“Sin China e India, 20 millones de personas entran anualmente a la clase media”.
“La desigualdad declina significativamente a nivel global”.
“Es evidente que la pobreza baja dramáticamente alrededor del mundo”.
“El porcentaje de gente que vive con menos de US$ 2.75 por día ha bajado de 50% al 17% en el año 2000 y puede llegar al 6% el 2015”.

Esta fantástica y dramática información no es ciencia ficción ni ilusionismo, es el corazón de una reciente publicación de Jim O’Neill, Jefe de Economía de Goldman Sachs. ‘Boom time for the global bourgeoisie’, The Financial Times, 15 de Julio, 2008.

O’Neill agrega: “En el medio del generalizado abatimiento y fatalidad que hoy recorre el occidente, es importante no perder de vista los verdaderos temas estructurales que están formando nuestra era”.

“En vinculación al sentir actual, muchas veces los comentaristas describen a la clase media como acosada y empequeñecida en medio de una abrupta y creciente desigualdad. Sin embargo, a nivel global, esto simplemente no es verdad. Sigue desenvolviéndose alrededor del mundo, uno de los más positivos y sorprendentes fenómenos en muchas generaciones. Estamos en el medio de una explosión de la clase media mundial”. (Ingresos entre 6,000 y 30,000 dólares al año ajustados por poder de compra).

Efectivamente, en occidente estamos en medio de una ola generalizada de pesimismo. Pero más allá de la coyuntura actual, la mayoría de los analistas y medios siguen insistiendo en hacernos ver un mundo que se empobrece en beneficio de las grandes corporaciones y unos cuantos ricos.

En el Perú es igual o peor. Estamos en el mejor momento económico y social en largas décadas; económico por el crecimiento de la producción y la inversión, y social por el crecimiento del empleo y la reducción de la pobreza en buena parte del país, tanto en el Perú urbano, incluyendo las ciudades de la sierra y de la selva, como en la costa rural. Si bien no atinamos aun a promover la solución de la pobreza en la sierra rural, la situación política del país y la sensación que nos transmiten los medios, es de una crisis que no se condice con la realidad, ni con la propia, ni con la global, que nos demuestra como dice O’Neill, que la economía de mercado está llevando hacia el bienestar a una gran parte de la humanidad.

Dicho esto, tampoco se entiende cómo el gobierno deja de aprovechar la oportunidad de iniciar el repliegue de la pobreza en la sierra rural, abrazando el programa de ‘Sierra Productiva’, que ha demostrado con más de 30,000 familias, su positivo e importante impacto en la productividad, los indicadores sociales, e institucionales como el advenimiento de ciudadanos frescos, que con su salto en el bienestar, entierran sus frustraciones y resentimientos, para avocarse a ser parte de la modernidad, de la sociedad del conocimiento y de la economía de mercado.

Lo que es peor, no solo no se apoya a ‘Sierra Productiva’, se le ataca, se acusa a los Yachachiq de ser cadres políticas, no se castiga al gobernador de Canas Javier Anahui quien en nombre del Presidente de la República prohíbe las pasantías, y se discrimina a los Yachachiq en ‘Juntos’.

Difundamos la realidad del avance estructural del bienestar en el mundo y en el Perú, estamos ganando la batalla económica y social, pero estamos perdiendo la batalla política. Con ‘Sierra Productiva’ podemos consolidar también nuestro éxito en la sierra rural, ¿qué esperamos para reaccionar, y dar la batalla política?

Sunday, September 14, 2008

AREQUIPA, PICANTES Y PICANTERÍAS

Presentación del libro: Arequipa, picantes y picanterías, escrito por Raúl Vargas y Sergio Carrasco, con el auspicio de la Fundación Backus.
Lima, 10 de setiembre del 2008.
Antes que nada, muchas gracias por la invitación, especialmente siendo yo un neófito en temas culinarios.

Felicitaciones a Raúl Vargas y a Sergio Carrasco por su lindo trabajo, y a la Fundación Backus por su permanente labor de difusión de la cultura peruana.

Este libro contribuye a difundir nuestra diversidad y nuestra gastronomía, que junto con la revolución de la agro-exportación seguirán acrecentando nuestra presencia en el mundo; no nos olvidemos que el gran éxito del Perú, se dará solo acrecentando nuestra presencia en el mundo.
Pero sobre todo, este libro pone en escena la maravillosa cocina arequipeña:
- con su profundidad y variedad
- con sus ingredientes como la cebolla roja, el ajo, el rocoto y el camarón
- con platos muy elaborados como la ocopa hecha en batan, o el caldo de 7 carnes, y otros muy sencillos como el solterito o el locro de pecho

Es curioso como una sociedad tan austera como la arequipeña, ha producido una cocina tan completa y sofisticada:
- quién sabe si fue el espacio que tomaron las valiosas arequipeñas, mientras sus esposos, medio machistas, se dedicaban a la política, la filosofía, las revoluciones, o el yaraví.

Efectivamente, la cocina arequipeña es obra de mujeres como Zelmira Cerpa, quien con sus 89 años sigue cuidando su ‘sol de mayo’, una mujer extraordinaria, que crio 17 hijos, como le confesó a ‘El Comercio’ hace algún tiempo, 7 hijos propios y 10 recogidos, pues se los dejaban bajo el portón de su casa, seguros que ella los criaría mejor que nadie, cosa que por supuesto hizo con creces. Ahora el menor de ellos se acerca a la treintena.

Agradezco haber podido leer este libro, porque me ha traído lindos recuerdos de mi vida en Arequipa.

Como el escribano que picaba tanto que lo comíamos entre bromas, apuestas y castigos con los amigos con los que picanteábamos.

Curiosamente, ahora mi hermano Oscar lo sirve de cortesía en ‘Mi Causa’, pero casi sin picor, especial para limeños.

O la famosa chicha de carnavales que preparaban una vez al año, mi madre y mi abuela. Les tomaba más de 10 días hacerla, cada día hervían diferentes ingredientes en bolsitas de tocuyo que iban agregando a la chomba que ya tenía la base de la chicha de jora, luego la abrigaban con frazadas hasta el día siguiente para que fermente.

De hecho, mis primeras mareadas fueron con la chicha de carnavales. Lo malo era, que siendo tan rica, entre las visitas y las jarras que regalábamos a los vecinos, duraba en consumirse, mucho menos de lo que tomaba en prepararse.

No sé si ya se habrá escrito un libro sobre los dulces arequipeños, otro universo, con el queso helado, o las canastitas y el tocino de cielo del Delicias, o los alfajores de Tambo, o las empanaditas del paso y los alfajores de penco de mi madre. Ojala Backus pueda anotar esto en su agenda, pues no hay buena comida sin un buen dulce.

Creo que Raúl ha sido algo cándido al invitar a un arequipeño a hablar de picantes.

Hoy tengo el privilegio de comentar la obra de nuestro ínclito comentarista matutino, que todos los días nos diserta sobre nuestra vida política y económica, especialmente en ese dialogo medio surrealista que mantiene con Rafael Hidalgo.

Quiero aprovechar para comentarle a Raúl sobre algunas diferencias entre la cocina y la economía.

En la cocina, cada plato es un universo, el rocoto relleno se puede preparar con 3 carnes o solo con cerdo, con pasas o sin ellas, con camarones, o hasta emponchado, como lo preparan los cusqueños.

La chicha es muy diferente a la cerveza, por supuesto, no voy a hacer un juicio de valor.

Pero en economía no se puede tocar una parte sin afectar a lo demás. Sus diferentes aspectos están conectados por vasos comunicantes. Si tocas la deuda externa, puedes desbaratar la inversión. Si te aprovechas de las circunstancias para subir los impuestos, como ahora con la minería, debilitarás la inversión, el empleo, y el crecimiento futuros.

Como ciencia social produce resultados sorprendentes. Cuando en 1992 el Reino Unido devaluó la libra esterlina en 15%, los inversionistas vieron ello como un ajuste serio, y se volcaron a invertir, ayudando a recuperar su economía.

Pero cuando, por la misma época, Brasil devaluó 15%, los inversionistas salieron en estampida, precipitando la crisis.

Era una cuestión de historia. Los errores históricos se arrastran muchos años.

Ahí lo dejo Raúl, la verdad es que disfruto mucho tus programas, los periodísticos y los culinarios, tanto como he disfrutado este muy lindo y sabroso libro.

Pero no puedo terminar sin un comentario sobre Arequipa, y que mejor que recordar lo que decía Mario Polar: “Arequipa no es costa, tampoco es cuesta,… es casta.

Muchas gracias.

YO ENFRÍO, TU ENFRÍAS, ÉL ENFRÍA - CUIDADO CON LA PULMONÍA

Artículo publicado en El Comercio, Lima 3 de setiembre del 2008
El análisis.
El Perú está en uno de sus mejores momentos, crecemos alto, tenemos un crecimiento de buena calidad con aumento del empleo y reducción de la pobreza. Hoy como nunca tenemos una gran posibilidad de consolidar un desarrollo sólido hacia el bienestar general.

En el lado negativo de nuestra situación económica actual está la inflación internacional originada por el aumento de precios de los alimentos y los combustibles, así como la incertidumbre global por la crisis financiera americana y las fuerzas recesivas de los países del primer mundo.

Como es lógico, la inflación en el Perú ha subido por encima de las metas y si bien es menor a la de la gran mayoría de países, no deja de representar una preocupación importante.

Es así que hoy día el debate económico está centrado en bajar la inflación y se escucha todo tipo de afirmaciones como que la inflación ya es endógena, que se debe al alto crecimiento, que estamos creciendo mucho, que crecemos por encima de nuestro crecimiento potencial; y lamentablemente hemos iniciado un proceso de ataque a la inflación por todos los frentes posibles, sin coordinación, y hasta con conflictos entre los responsables.

Aparte de los efectos de mercado hacia la reducción de la demanda y los precios, por la menor demanda externa y por la propia inflación que erosiona la capacidad de consumo, el BCR aumenta la tasa de interés de referencia y sube los encajes, el MEF anuncia recortes de gasto e inversión y la SBS desincentiva el crédito. No nos vaya a dar pulmonía y cortemos nuestro extraordinario e indispensable proceso de crecimiento.

El precedente.
Ya el 9 de octubre de 1998 metimos la pata hasta el fondo y nos clavamos una innecesaria recesión de 4 años que no solo destruyó el crecimiento, también malogró los resultados de la década de las reformas y la apertura económica, alentando la confusión sobre las relaciones de causa-efecto en política económica.

Efectivamente en esa innoble fecha, el ministro de Economía Baca Campodónico anunció en las instalaciones del BCR, que a partir de entonces, el banco central decidiría cada día si daría o no liquidez a los bancos. Los argumentos y protestas de los asistentes, entre los que me encontraba, fueron inútiles. A los bancos no les quedó otra cosa que cortar el crédito. Así, innecesariamente, teniendo reservas y acceso al crédito, en una crisis que resultó de relativamente menor magnitud y duración, el pánico y terquedad del ministro causaron una verdadera calamidad económica y social.

La invocación.
¡Cuidado, coordinen, consulten, y vuelvan a coordinar!

Ahora estamos aun mucho mejor que en 1998; tenemos muchas más reservas; nuestra deuda externa ha bajado a un nivel que nos asegura un amplio acceso al crédito; nuestro crecimiento es muy sano; no podemos dejar de invertir para aumentar nuestro crecimiento potencial; el cambio de precios internacionales es estructural y favorable al Perú; la sostenibilidad económica, si bien no es suficiente, sí es indispensable para la sostenibilidad política.La coyuntura no es fácil, hay que cuidar la inflación, pero por favor, con mucho cuidado. Me parece que el país espera ver al BCR, al MEF, y a la SBS juntos, haciendo un planteamiento coherente, explicado y coordinado. Para sustos, los cuentos de las abuelas, está en juego mucho más que la inflación.

Sunday, July 06, 2008

La nueva economía global y el precio de los alimentos

Publicado en la Revista Negocios Internacionales, COMEX, Lima, Junio 2008
La gran transformación que se viene dando en la economía global, nos está haciendo notar uno de sus impactos a través del aumento del precio de los alimentos, que se aceleró desde mediados del año pasado.
Lógicamente, ya se están produciendo una serie de reacciones a este proceso, muchas de ellas son ‘folly decisions’ o decisiones disparatadas, como prohibir la exportación de alimentos, lo que desincentiva su producción, cuando lo que la humanidad necesita es una mayor producción de alimentos. Lamentablemente las situaciones de estrés generan el riesgo de malas decisiones públicas, especialmente cuando se tienen liderazgos pobres.
Hoy día, los países emergentes son responsables del 50% del producto global, del 50% del consumo de energía y del 40% de las exportaciones, crecen al 6% anual y están, según Kishore Mahbubani están en una imparable ‘Marcha hacia la Modernidad’. El crecimiento actual de los países emergentes se caracteriza por dos fenómenos importantes, un proceso de inversión altamente concentrado en obras de infraestructuras que demandan commodities industriales como son los metales, el petróleo y el acero; y una acelerada reducción de la pobreza incorporando a millones de personas al mercado, con el consiguiente crecimiento de la demanda por alimentos, especialmente de carnes que a su vez multiplican la demanda por granos.
Una primera conclusión es que el aumento del precio de los commodities es estructural y su sustento principal es el crecimiento de los países emergentes. A esto se suman otros procesos adicionales de menor impacto estructural, como la producción de etanol de maíz en EEUU, la larga sequía en Australia y la crisis financiera americana que origina la relocalización de excedentes de liquidez global, desde los mercados financieros a los de commodities industriales y de alimentos.
Estos procesos generan varios impactos importantes en la economía peruana. Para empezar se reversa el largo ciclo de reducción de los precios de los alimentos en beneficio de la ciudad y perjuicio del campo. Así tenemos que durante el último año, los productores peruanos de maíz, trigo, algodón y palma aceitera y más recientemente los de arroz, se han beneficiado de un incremento sustancial de su renta, lo que es muy importante, pues los campesinos peruanos, nuestros pobres, que son dueños de sus tierras, son los directamente beneficiados. Por otro lado se generan presiones de precios sobre los habitantes de las ciudades, que si bien no se pueden desconocer y es necesario paliar sus efectos, este proceso coincide con un importante ciclo de incremento de los ingresos urbanos.
El aumento de precios de los alimentos básicos establecerá incentivos positivos a la sustitución de alimentos básicos por productos autóctonos como la papa, yuca y camote, y un incremento del consumo de pescado, que a pesar de nuestra amplia y rica oferta ictiológica, mantiene una proporción muy baja en la canasta de consumo de los peruanos.
Nótese que, según Jeffrey Sachs, la nueva revolución productiva alimentaria será la ‘Revolución Azul’, la de la acuicultura, que para variar tiene un tremendo potencial en el ‘Infinito Perú’, tanto en nuestros mares, como en las cochas de la sierra y los ríos de la selva. Ya el 30% del consumo mundial de alimentos viene de la acuicultura y China es el líder.
En cuanto a los biocombustibles, los cambios de precios relativos generan una gran oportunidad para la producción de etanol y biodiesel desde caña de azúcar y palma aceitera respectivamente. En el caso del etanol, el que se produce de maíz en EEUU es antieconómico, ambientalmente negativo y con incidencia negativa en la oferta de alimentos, pero el etanol de caña, como el producido por Brasil, es económico, ambientalmente positivo y no tiene incidencia en la oferta de alimentos, pues como eventualmente se dará en el Perú, su desarrollo se da en tierras eriazas y recuperando áreas deforestadas. En resumen, el aumento de precios de los alimentos es estructural. En el Perú su impacto es positivo para los pobres del campo, y establece incentivos importantes para algunos cambios sustentables en nuestros hábitos de consumo, así como para el desarrollo de nuevas fuentes de producción. Pero el resultado final dependerá de la calidad de nuestras políticas públicas que pueden potenciar los aspectos positivos o errar como varios de nuestros vecinos. Felizmente estos temas están lejos de la egida parlamentaria.

El sinuoso camino hacia la modernidad

Publicado en El Comercio, Lima, 28-junio-2008
Estamos en los estertores de la 'sociedad del estancamiento' y en los albores de la 'sociedad del crecimiento'. Esta metamorfosis tiene riesgos y resistencias. No será fácil sin un liderazgo iluminado, sin sacar a la superficie los profundos procesos de cambio por los que ya atravesamos.
Muchos en el mundo político, y en las dirigencias regionales, miran la vida nacional como una 'suma cero', en que uno gana y otro pierde. Hemos vivido décadas de pobreza y frustración en las que todo era sobrevivir. Ese ambiente condicionó nuestras actitudes, y tornó a muchos políticos en populistas, empresarios en mercantilistas y ciudadanos en oportunistas.
Mientras tanto, se están dando dos procesos importantes: primero, durante los últimos 15 años hemos corregido buena parte de las políticas públicas que generaron el estancamiento y hoy nos brindan crecimiento, recursos fiscales y ahorro público-privado, que permiten alentar el despegue económico y la superación de la pobreza.
Segundo, nuestra gente, especialmente los jóvenes que hace un par de años pensaban emigrar en un 87%, donde tendrían que comprometer un gran esfuerzo y riesgo personales, han asumido que sus logros serán fruto de su esfuerzo, devaluándose en sus mentes el colectivismo, el asistencialismo y el populismo.
Estos procesos nos ponen ad portas de un gran cambio que todavía no se traduce en confianza en el futuro y en nuevas actitudes, máxime si buena parte de la clase dirigente sigue bregando por el statu quo. El cambio se está dando, pero no se consolidará si no llega a los estómagos y a las mentes de nuestros pobres.
Para ello, tenemos que mantener un crecimiento económico alto y sostenido, actuar directamente para superar la pobreza e iluminar las mentes de nuestros ciudadanos con las luces de un destino de bienestar general, tres aspectos necesarios para consolidar nuestra 'marcha a la modernidad' (frase usada por Kishore Mahbubani para describir la gran transformación de Asia).
El crecimiento económico es el factor de mayor impacto en la reducción de la pobreza. Así lo muestran Martin Ravallion y Shaoua Chen, Rosling y Xavier Sala i Martín.
Sobre el Perú, Fretes-Cibils et al ("Perú-La oportunidad de un país diferente", Giugale et al, Banco Mundial, 2006, capítulo 1, La importancia del crecimiento para una sociedad próspera) nos dicen: "No hay sustituto para el crecimiento económico. En países como el Perú, relativamente más pobres, pero no tan desiguales, el crecimiento económico por sí solo rendiría el mayor dividendo en cuanto a la reducción de la pobreza, incluso si la distribución del ingreso permanece igual. En esta etapa de su desarrollo el Perú debiera concentrarse fundamentalmente en promover un crecimiento económico acelerado como la mejor estrategia para generar una prosperidad de amplia base".
Así lo muestra también nuestro reciente crecimiento económico, que ha empezado a exhibir un progresivo impacto en la reducción de la pobreza.
Sin embargo, no hay crecimiento que valga sin la superación de la pobreza rural.
Hoy tenemos la respuesta a este reto: Sierra Productiva. Una revolución productiva, económica y social con la que 30.000 familias campesinas se han incorporado al mercado y han superado la pobreza sobre la base del riego por aspersión y otras 18 tecnologías, con lo que han dado un inmenso salto de productividad y multiplicado sus ingresos por 25.
Se ha logrado la transformación de hombres y mujeres en pobreza extrema, excluidos y sin esperanza, en ciudadanos plenos de autoestima, con conocimientos técnicos y productivos, con una inmensa confianza en sí mismos.
También necesitamos alimentar las mentes de nuestros ciudadanos con una visión positiva de futuro, para superar décadas de frustración y pérdida de confianza.
Hoy que tenemos la posibilidad de enrumbar el país hacia el bienestar general, necesitamos una luz que sea nuestra meta y marque el camino de nuestra prosperidad, de nuestra 'marcha a la modernidad'.
Como dice Fernando de Szyszlo: "Pensemos que la victoria es inevitable". Y en el bicentenario de la Batalla de Ayacucho, el 2024, alcancemos la libertad económica superando la pobreza.